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CRÍTICA DEL THRILLER PSICOLÓGICO DEL DEBUTANTE GABE IBÁÑEZ.
En la jornada de hoy hemos tenido la oportunidad de conocer “Hierro”, la película española dirigida por Gabe Ibáñez y protagonizada por Elena Anaya.
La cinta española llama la atención por su cuidada cinematografía y su puesta en escena. Ya desde los créditos iniciales podemos sumergirnos en su predominante azul ultramar y nadar dentro de la pecera de la imaginación.
Este film es peculiar en cuanto a su concepción genérica. No podemos emplazarle en un género en concreto, sino que le hallamos a medio camino entre el fantástico y el terror psicológico.
Lo que se consigue en “Hierro”, gracias en gran parte a su particular puesta en escena y sus efectos especiales, es generar una atmósfera inquietante durante todo el film. Esta atmósfera, que se va haciendo cada vez más inquietante y tensa, se mantiene in crescendo durante toda la película. Sin embargo, ésta, no se relaciona con un elemento fantástico oculto cuya presencia altera el orden ordinario de los elementos, sino que, se encuentra en la mente alterada de la protagonista. Su propia imaginación crea lo fantástico y lo terrorífico. Es en este punto donde hallamos una de las mejores herramientas del terror psicológico: el extrañamiento de lo cotidiano. Mediante esta técnica, logramos, al igual que nuestra protagonista, ver cosas donde no las hay y buscar no hasta encontrar lo que buscábamos, sino, únicamente, lo que queríamos encontrar.
A pesar de su excelente resolución formal y su brillante estética, debemos decir que “Hierro” supone una decepción en cuanto a su arquitectura dramática. Nos desconciertan ciertos giros argumentales hacia el final del film, que no se encuentran justificados dentro de la trama establecida. Hallamos “retruecanos”, que más que sorprendernos, nos mueven hacia el cuestionamiento y la decepción. Como se suele decir, a veces la solución más sencilla, es la preferible, y este es el caso de “Hierro”. Los personajes se van multiplicando, pero en muchas ocasiones no tienen un propósito determinado, sino que se amontonan creando expectativas que jamás llegan a resolverse.
En resumen, una correcta ejecución en cuanto a su continente, pero maltrecha y rara en cuanto a su contenido. Una interesante actuación de Elena Anaya dentro de un personaje dudoso, pero huelga decir, un prometedor Gabe Ibáñez.
Por; Beatriz Vilariño González
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