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2001. Una corrección espacial

el  Lunes, 15 October 2018 10:15 Escrito por 

Rigor científico. De simios, la Luna y estaciones espaciales

2001 es el paradigma de película científicamente acertada. En ella se esconden sutilmente grandes teorías tanto de Ciencia como de ingeniería.

de simios, la Luna y estaciones espaciales

Ya hace unos meses de la conmemoración de los 50 años del estreno de la película insignia de Stanley Kubrick, pero en España tardó 6 meses más en poderse disfrutar (17/10/1968).

Con el reestreno de este año en cines se tuvo (y tuve) la oportunidad de verla en su formato de origen y comprobar como se trata de una enorme experiencia visual. Filmada para ser proyectada en tres pantallas consecutivas que abarcaran 135º de visión, la actual proyección en pantalla grande genera un salto cualitativo y cuantitativo en calidad desde el formato TV, como el que pudiera adivinarse desde la gran pantalla hasta los 135º.

 

Rigor científico


Ideada, creada y rodada años antes de poner el primer hombre el pie en la Luna, este film está plagado de aciertos científicos que por aquel entonces solo eran deducciones teóricas a partir de datos obtenidos en misiones espaciales precederas.

El asesoramiento del autor del texto original en el que se basó la película, Arthur C. Clarke, y los aportes de numeroso personal de la NASA permitió crear un entorno perfectamente representado y aun hoy totalmente creíble. Esta rigurosidad alargó a cinco años la producción, llegando a un presupuesto final de diez millones de dólares de 1968.

La imposibilidad de sonido en el espacio, la gravedad artificial, la IA o artilugios tecnológicos impensables en aquel año, son solo unos pocos ejemplos de los aciertos científicos y tecnológicos dentro de esta película.

Para comprobar el rigor científico de 2001 se presentarán, a continuación, tres ejemplos representativos: Los simios, los paisajes lunares y la estación espacial.

 

El amanecer de la humanidad


Tres largos minutos de total oscuridad con la penetrante música de Ligeti plasma el caos primigenio. Seguidamente se da paso a la más calurosa sabana africana, lugar donde (sobre)viven nuestros ancestros simiescos.

El tramo inicial de 2001 es mi parte preferida, más ahora al descubrir el falso 3D en el en el que está rodado y no se podía degustar bien en formato TV. De ello tenía conocimiento previo, pues en una exposición sobre Kubrick en Roma pude disfrutar al formar parte del decorado africano usado en la película y descubrir su forma de rodaje; un genio. Pero vayamos a la escena en cuestión.

Los simios sobreviven comiendo raíces y vegetación seca, huyen a la más mínima interacción y se acurrucan atemorizados durante la noche. En el día se desplazan a cuatro patas, separando del suelo los cuartos delanteros solo para llevarse a la boca cualquier brote.

 

Bien es sabido que la capacidad de coger con las manos se halla restringida a unas pocas especies y todo gracias al pulgar oponible. Este es característico de los simios y monos, aunque ellos siguen manteniéndolos en las extremidades posteriores para poder escalar árboles. En el caso humano la adopción de la postura bípeda causó la pérdida de este pulgar oponible en los pies.

La evolución al bipedismo del hombre, ya fuera para tener capacidad de llevar cosas, avistamiento lejano de depredadores, menor exposición al sol y/o eficiencia energética en desplazamientos largos, no parece producirse por una única causa; es más una suma de circunstancias que favorecieron esta evolución.

La consecuencia de esto, al dejar las manos libres, fue el aumento en la precisión con ellas. El Australopithecus de hace 4 millones de años era completamente bípedo, aunque mantenía los pies curvos para trepar a los árboles. Este manejaba palos y piedras que tuvieran la forma apropiada para el uso que quisiera darle. Su descendiente el Homo habilis golpeaba para crear sus propias herramientas. Pero no es hasta el Homo erectus hace 1 millón de años y ya completamente bípedo, cuando las manos alcanzaron la precisión para poder crear herramientas avanzadas, ropas e incluso construcciones.

Otra corriente científica cambia el orden; el bipedismo fue la consecuencia del uso de las manos. En un estudio cerebral entre monos y hombres se ha comprobado que usamos las mismas zonas cerebrales para manipular, pero distintas para el manejo de los pies. Existe un principio evolutivo el cual señala que rasgos comunes entre especies relacionadas suelen venir primero, mientras los que se diferencian vienen después. Esto implica que la especialización cerebral del pie en el hombre fue posterior al uso de las manos. Resumiendo; el mayor uso de las manos condujo a la necesidad de tenerlas libres y por ende adoptar la postura erguida para desplazarse.

 

En la película se puede ver perfectamente este tipo de evolución. A los simios les falta algo para despertar su inteligencia. El precursor de ello es el monolito; una chispa, una idea, un replanteamiento de para qué usar algo que se tiene en las manos y no es comestible. Inicialmente cuadrúpedos y usando las manos solo de forma rudimentaria, para posterior a la idea surgir el uso de herramientas (armas, mejor dicho). Esto implica tener la obligación de desplazarse bípedamente. Así en la batalla de la charca, todos esperan de pie poder asestar un golpe que los lance a un estadio evolutivo superior.

 

La Luna


La representación de los paisajes lunares corrió a cargo del grupo de producción y arte liderado por Tony Masters, inspirándose en las recientes, en aquel entonces, fotografías tomadas por la misión soviética Luna 9 (1966).

El suelo rocoso representado en la película se aleja un poco de la sinuosidad y arenosidad del verdadero suelo lunar. A la vista de las fotografías de la sonda Luna 9 se pudiera pensar en un suelopedregoso, pero los milenios de continuo bombardeo han erosionado de sobremanera la Luna. La capa más superficial es un suave conglomerado de materialesprovenientes de la desintegración mecánica producida por el choque de meteoros.

Si bien esto pudiera parecer un tratamiento erróneo, no es sino una inexactitud debido a las limitaciones de información de la época. Aunque no es menos cierto que lo visto en el celuloide pudiera pasar perfectamente por la misma Luna y sin necesidad de invocar a conspiración alguna.

Respecto la inclusión de montañas, montes y acantilados son un total acierto en el film. La geografía lunar es variada e incluye montañas como el Mons Huygens de 5500 m, cordilleras como Leibniz con cotas de 6100 m de altitud y acantilados como el Rima Aridaeus de 226 km de longitud, así como también valles y escarpados.

19410

Respecto el movimiento de los personajes en la superficie lunar, es más complejo. Las escenas espaciales en ausencia de gravedad fueron realizadas con maestría y exactitud, todo gracias a la información cedida por la NASA de las misiones espaciales Geminis (1962-1966). En ellas se realizaron importantes pruebas de acoples entre distintas naves y paseos espaciales, ambas indispensables para el futuro alunizaje.

Pero los movimientos en la Luna no se presentan adecuadamente, sino que se realizan con la misma soltura que si estuvieran bajo la gravedad terrestre. La Luna tiene una gravedad seis veces menor que la Tierra y como bien es sabido el desplazamiento de un astronauta en ella se produce a saltitos; debido a su ligereza. Allí una persona de 80 kg pesa 13 kg.

Resumiendo, la representación de la Luna es correcta excepto en la clase de suelo, aunque el mayor error es no haber tenido en cuenta el cambio de gravedad en nuestro satélite.

 

Estación espacial 5


La estación espacial como puerto de paso antes de dar el salto a la Luna, plasma a la perfección un posible viaje futuro a grandes distancias.

De forma circular y con un diámetro de 560 metros, la estación gira sobre si misma para generar una gravedad artificial, por acción de la fuerza centrífuga, y así normalice los movimientos dentro de ella. Se trata de un diseño basado en la Ciencia e ingeniería más eficiente. La rotación necesaria para producir gravedad está relacionada con el diámetro, pero restringida por la tolerancia humana a los giros, ya que producen malestar y mareos. Para evitarlo, las revoluciones deben tener un máximo de dos vueltas por minuto.

El ingeniero Henry Lang trabajaba en la NASA diseñando naves bajo las órdenes de Werner Von Braun; ingeniero aeroespacial, jefe de la NASA y creador del futuro cohete Saturno 5, heredero directo de sus anteriores invenciones; los V-1 y V-2. A este también se le debe el concepto de estación espacial en forma de anillo giratorio. Para poder dedicarse totalmente a los diseños requeridos para la producción de 2001, Lang tuvo que abandonar la agencia espacial. Así fue él quien diseñó, junto a su equipo, la estación espacial 5.

Representada en la película a medio construir, mas parece una sutil ironía de la inextinguible habilidad de los humanos de incumplir plazos, sea cual sea el milenio.

La premonitoria ubicación de la estación espacial 5 bien pudiera ser la que posee la Estación espacial internacional, unos 400 km. Desde ella las naves no tendrían que gastar tanto combustible para escapar de la gravedad terrestre, al contrario de si despegaran desde la superficie. Esto es lo plasmado en el film, una nave para salir de la Tierra y otra para ir hacia cualquier destino, optimizando gastos tanto en combustible como en diseño aerodinámico.

 

Una odisea de conceptos


Los tres grandes ejemplos anteriores puede hacer una idea de su rigor en grandes conceptos, pero también la obsesión del director llegó a los pequeños detalles.

El baño de gravedad cero con instrucciones de uso, las zapatillas con suela de velcro, el retardo en la comunicación estelar, comida en pasta con cañitas y así un largo etcétera. Unas de las que más me gusta son los gorros de las azafatas, horribles ahora pero totalmente eficientes para impedir que las cabelleras dancen libres por la falta de gravedad.

También existen varios descuidos, fallos o licencias en el film. Una es la ya señala gravedad lunar, puede observarse en la escena del desplazamiento en una nave-bus desde la base Clavius hasta el lugar de emplazamiento del monolito lunar.

Otro fallo que me molesta de sobremanera es durante la salida de Frank Poole de la Discovery. Mientras se realiza, David Bowman queda en la cabina de mando supervisando la operación. Lleva el traje puesto, por si surge un percance, pero el casco está en la cubierta de cápsulas, lejos de él. No creo que sea el protocolo más riguroso y acertado. No contento, se produce dos veces la misma situación.

Con aciertos y fallos, estamos ante la primera película de Ciencia-ficción que hace justicia a tan gran término.

Cristian Cárdenas

Licenciado en Química aficionado a criticar y escribir. Lector de Ciencia o Ciencia-Ficción, ¿hay algo más? La Ciencia en sus n-formas en: cardescu.es

Web o Blog: www.cardescu.es

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