Scifiworld

Fantasporto 09: El Octavo Pasajero

el  Martes, 03 March 2009 01:00 Por 
Pensábamos que éramos siete. Pero nos equivocábamos...

Sandra, Luis, Julia Contel, Raúl, Bea y yo. Siete, no ocho.

Y, sin embargo, tú también estabas allí.

Estabas allí cada vez que cruzábamos las acristaladas puertas del Rivoli y esperábamos en el vestíbulo, observando cómo pequeños aviones rojos giraban en el cielo tratando de abatir al peludo gorila que adornaba la estancia. Estabas también cada vez que subíamos al tercer piso y nos acompañabas en cada proyección, tal vez a dos o tres butacas de distancia, justo donde las sombras te escondían e impedían que supiéramos de tu compañía.

Estuviste también en cada comida, degustando los placeres culinarios de la “Abadía” —Bacalao a Gomes de Sá, bistec de jabalí con puré de verdura, vitela acompañada de guarnición y doradas patatas…— o sufriendo una sobremesa indigesta después de una pesada “francesiña” en la “Brasileria”. Y lo curioso es que ni siquiera cuando sólo fuimos tres, pudimos verte.

Tus pasos resonaron por el Museo de Arte Contemporáneo, donde contemplaste las tétricas y aún así bellas esculturas de Juan Muñoz, su descarada apuesta estética por esculturas cargadas de movimiento y fusionadas en el ambiente no como meros ornamentos más para ser contemplado sino como invitación a compartir una experiencia en la que el espectador y la obra comparten una misma historia. Después, ávido de encontrarte con las obras de la naturaleza, paseaste por el Parque de Serralves justo a nuestro lado y escuchaste, con una sonrisa, nuestras bromas acerca de lo ideal del paisaje para rodar “El ataque de los aborígenes Australianos”,  

Tu paladar se deleitó con el café del Majestic,  toda una institución de la ciudad que abrió sus puertas en 1921 y que ha acogido los pensamientos más ilustres. Por ejemplo, en una de las sillas cercanas a la que tú ocupabas, J. K. Rowling pasó largo tiempo pensando en magos, escobas, varitas y un mozuelo de verdes ojos, enormes lentes y una cicatriz zizagueante cruzando su frente.

Y aunque la ciudad no dejó de ser protagonista en ningún instante —tus ojos, extasiados, recorrieron de punta a punta la diestra ribera del Duero y los siete puentes que unen Oporto con Vilanova de Gaia, uno de ellos erigido por el mismísimo Eiffel; gozaron con la peculiar belleza de la Librería de Lello e Irmao; se estremecieron con las catacumbas de la Iglesia de Sao Francisco y se soprendieron con la modernidad arquitectónica de la Casa de la Música—, el cine y sus figuras captaron desde la butaca toda tu atención.

Dos maestros, Wim Wenders y Paul Schrader fueron los grandes protagonistas. Sus últimas obras, “Adam Ressurrected” y “Palermo Shooting”, pusieron sobre la mesa una cuestión que a ti y a nosotros nos concierne y preocupa: ¿Hacia dónde camina el séptimo arte?

La fusión entre la moderna textura digital y el vetusto celuloide planteada por Wenders  y la destrucción del clasicismo hollywoodiense mediante la cámara en mano y el encuadre inestable propio del documental abanderada por Schrader te golpearon desde la gran pantalla, obligándote a retreparte sobre tu butaca al descubrir qué tienen que decir sobre el cine dos de sus mayores cineastas vivos después de cuatro décadas explorando su lenguaje y qué les impele a seguir adelante y tratar de exprimir sus talentos con nuevas obras.

Al igual que nosotros, las palabras que Wenders pronunció al recoger el premio a toda su carrera, perduran en tu memoria:

“Paul, sabes, ayer lo estaba pensando. Nuestro amigo Manuel de Oliveira ya ha cumplido los 100 años y sigue haciendo cine. Si eso es así, tú y yo, que ya llevamos cuatro décadas en esto, nos encontramos en la mitad del camino. Así que lo mejor todavía nos espera”
.

Y aplaudiste. Y, aunque no lo sabíamos, aplaudimos contigo.   

Disfrutaste de la ecléctica variedad de la programación que, a través de sus dos apartados principales, “Sección Oficial de Cine Fantástico” y la “19ª Semana de los Realizadores”, ofreció esta vigésimo novena edición del certamen. La espada y brujería fusionada con ciencia ficción de “Outlander”, el realismo mágico y optimista de “Absurdistan”, o el bello pero tenebroso cuento de hadas ofrecido por Yim Pil-Sung en “Hansel y Gretel” convivieron con apuestas del cine independiente tan variopintas como “Moscow, Belgium”, “Vanaja” o “The Escapist”, con el genial Brian Cox encabezando el reparto. La bella y dura historia de Aronofsky con un Mickey Rourke avejentado y al borde del abismo (y, aún así, luchador) te emocionó y alcanzó tu corazón. Y con tu voto, y el de la mayoría de los 50.000 asistentes al “Fantas 09”, premiaste la bella sencillez de esta historia de guerreros que, perdiendo, caen con orgullo.

Y siempre guardarás en el recuerdo la subida de Macarena Gómez a la tarima, y su improvisado gag en el que nuestro querido editor, y jurado de la sección oficial, Luis M. Rosales, estuvo a punto de sufrir un taconazo letal de la bella ganadora del Premio a la Mejor Actriz del festival:

“Marina, ¿me votaste?”. Y Marina dijo: “Sí”. “Ángel, ¿me votaste?”. Y Ángel Sala, director del Festival de Sitges, cabeceó de arriba abajo. “Luis, Luis, ¿tú me votaste o no?”. Y Luis M. Rosales, cabeza de esta casa, contestó:

“No”.

Y menos mal que Macarena, zapato con agudo tacón en mano, no llegó a lanzar su proyectil. Ahora mismo, estaríamos buscando editor sustituto.

Y quedan muchos momentos por recordar, nuestras entrevistas a Paul Schrader y Wim Wenders, quien prometió a nuestra benjamina, Beatriz, que si algún día se convierte en cineasta el será su espectador, la visión entre bambalinas del evento que otorga ser jurado, por partida doble (Luis en la “Sección Oficial” y nuestro Contel en “Orient Express”) y el disfrute de las estupendas caipiriñas, caipirísimas, caipiraos y caipiroshkas que tuvimos la oportunidad de degustar acompañados por la flor y nata del festival, arriesgando que el amanecer del día siguiente fuera más pesado que de costumbre.

Pero en todos y cada uno de los momentos vividos en este “Fantas 09”, estabas ahí. No te veíamos, pero estabas ahí. Y ahora nos damos cuenta de por qué.

Porque si tú no estuvieras ahí, qué sentido tendría que lo estuviéramos nosotros.

Gracias por acompañarnos una vez más.

Y gracias a Oporto. Te ganaste nuestro corazón. Y el año que viene, disfrutaremos contigo otra vez.

Y esperemos hacerlo así por muchos años.

Octavo pasajero, lo repetimos, sin ti nuestra Nostromo no sería nada. Aunque agradecemos que el ácido de tu sangre no derritiera nuestro fuselaje.

Te esperamos para el próximo viaje. Quién sabe a dónde. Quién sabe cuándo.

Entre tanto, te dejamos con un curioso vídeo realizado por Bruno Chatelin de FilmFestivals.com en el que podrás ver la deliberación del jurado de esta edición. En breve, la Ceremonia de Clausura.

Medios

Fantasporto_deliberation.flv

Y además...

21.jpg

C/ Celso Emilio Ferreiro, 2 - 4°D
36600 Vilagarcía de Arousa
Pontevedra (España)

Redacción: 653.378.415

[email protected]

Copyright © 2005 - 2020 Scifiworld Entertainment - Desarrollo web: Ático I Creativos

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Para conocer el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de cookies..