Scifiworld

1984 de George Orwell en el cine II: siglo XXI

el  Jueves, 18 February 2010 01:00 Por 
La última novela de George Orwell fue a lo largo del siglo XX adaptada dos veces al cine y sirvió de inspiración a tres directores consagrados: George Lucas, Woody Allen y Terry Gilliam. Sin embargo, terminada la Guerra Fría, el siglo XXI ha vuelto a recordar a Orwell para nuevos títulos cinematográficos. El peso de la novela en ellos determina si hemos superado realmente las pesadillas políticas y sociales de finales de los años cuarenta.

 

[Cabecera cortesía de Frederic Guimont. Imagen de su novela gráfica 1984.]


Scifiworld analizó anteriormente la novela 1984 y tuvo después ocasión de repasar sus adaptaciones al cine a lo largo del siglo XX, así como las películas basadas en las obsesiones de George Orwell. El presente artículo retomará dicho repaso a partir del cambio de siglo, por lo que el objetivo es reflexionar sobre la presencia de esta obra en la actualidad, pudiendo comprobar que las problemáticas políticas y sociales planteadas por el británico son, todavía en el presente, asuntos a los que atender si no se quiere caer en las pesadillas totalitarias de las que estos largometrajes nos advierten.

La motivación de Orwell fue, principalmente, advertir de la extensión de las prácticas políticas totalitarias en la vencida Alemania nacionalsocialista y en la Unión Soviética bajo el gobierno de Stalin. La no caída del régimen soviético tras la Segunda Guerra Mundial mantuvo, pese a la muerte de Orwell, el miedo de la extensión del totalitarismo hacia el mundo occidental, por lo que 1984 continuó teniendo presencia, no ya en el entorno de la literatura, sino en el de la cultura. Es por ello que otras artes, en este caso el cine, vieron en la novela un buen cúmulo de temas que exponer en la pantalla, ya sea adaptándola o contextualizando nuevos argumentos con la pesadilla orwelliana.


Sin embargo, la Unión Soviética cayó, los totalitarismos orientales fueron desapareciendo y las demás dictaduras en Occidente y Latinoamérica cediendo. Para la llegada del año 2000 las amenazas de 1984 no estaban cargadas de los miedos de plena Guerra Fría. ¿Seguiría el mundo del cine teniendo presente aquellas advertencias? A decir verdad, llevamos tan sólo una década, frente a las cinco que abarca el abanico de obras analizadas en el artículo anterior. Pese a ello, es posible encontrar la influencia orwelliana en el celuloide.


De 2002 es Equilibrium, del estadounidense Kurt Wimmer. Éste en realidad toma elementos de las dos novelas más representativas del género distópico: Un mundo feliz, de Aldous Huxley, y 1984, entre otras. Así, en un estado futuro llamado Libria un gobierno totalitario controla todos los aspectos de la sociedad, a la que mantiene sometida mediante el consumo obligatorio de una droga llamada «prozium». Ésta recuerda al «soma» que tomaban los personajes de Un mundo feliz, pues ambas sustancias sirven para inhibir las pasiones y mantenerse conforme con la vida que proporciona el estado. Se han prohibido, en definitiva, los sentimientos. El protagonista es John Preston, quien, en el cargo de «cleric», dirige las operaciones contra los grupos disidentes. Así, una de las escenas iniciales es la detención y quema de cuadros, pues el arte, por supuesto, es también ilegal por sus efectos en el estado de ánimo. La escena de la quema pictórica recuerda, además, a Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, adaptada en 1967 al cine por François Truffaut. La trama argumental de Equilibrium comienza cuando Preston pierde accidentalmente su ración matutina de prozium, lo que le permite sentir y empezar a darse cuenta de lo inhumano del estado por el que detiene a tanta gente. Su curiosidad hacia la resistencia bajo el orden establecido le lleva finalmente a contactar con sus cabecillas, con los que intenta derribar el sistema totalitario.


Además de las referencias a otras novelas distópicas, la más prominente en esta cinta es la de 1984. Wimmer usa, de hecho, imágenes de lo que en la novela se llama “Dos  Minutos de Odio”, en la que todos los miembros del Partido deben mostrar su repulsa hacia los ideólogos contrarios al poder y rendir homenaje al gobierno. Este ejemplo de sumisión colectiva se muestra tras la mencionada quema de cuadros para describir al espectador el estado de la sociedad, y parece tomada del inicio de la adaptación de 1984 de Michael Radford, comentada en el anterior artículo. Dicha escena de la segunda versión cinematográfica de la obra de Orwell pudo verse también en el mundo de la publicidad (Apple) y en el de la cultura de masas en general (Los Simpson, Futurama, etc.). No es la única extraída del texto. Las pantallas, por ejemplo, son un dispositivo extendido por todos los espacios en los que se mueve Preston, y en ella aparece el líder del gobierno exponiendo sus tesis ideológicas a la población. La vigilancia policial, de la que precisamente forma parte el protagonista, también se extiende hacia todos los ámbitos de la vida en favor del control de la ciudadanía. La importancia de 1984 en la película puede resumirse en los siguientes puntos:
-    Hay un gobierno totalitario controlado por un líder.
-    Existe un control policial y una vigilancia constante que acosa al ciudadano.
-    Se mantiene a la población alienada, sumida en los dogmas del estado y sin posibilidad de sentir.
-    El protagonista, miembro al principio de las fuerzas que garantizan el orden establecido, se rebela contra el poder.


Así, aunque Equilibrium tiene en cuenta las novelas distópicas en general,  comprobamos que 1984 ejerce una influencia predominante en Wimmer. Esta película pasó en realidad desapercibida en taquilla. Sin embargo, su valor radica en que más de diez años después de la disolución de la desaparecida y criticada Unión Soviética, foco de los ataques de Orwell, 1984 sigue siendo un referente literario a la hora de concebir nuevos guiones.


La que sí constituyó un éxito de recaudación fue V de Vendetta (2005), de James McTeigue y con guión de los hermanos Wachowski. V de Vendetta es la adaptación de la novela gráfica homónima, escrita por Alan Moore y dibujada por David Lloyd, y que supuso un hito de ventas. El propio Moore reconoce la influencia del mencionado Huxley y de George Orwell. Hay que tener presente, sin embargo, que la elaboración del cómic se produce a lo largo de la década de los ochenta, por lo que el contexto de totalitarismo y guerra aún seguía vigente, mientras que la adaptación al cine date de 2005. De hecho, la novela gráfica tiene en cuenta algunas prácticas políticas emprendidas por el gobierno conservador de Margaret Thatcher que recordaban a algunas denuncias realizadas en la novela 1984, como la instalación de cámaras de vigilancia (tercera viñeta) o el seguimiento de determinados colectivos. En cualquier caso, tal ha sido desde entonces y durante las dos décadas siguientes el éxito de esta obra que finalmente fue llevada a la gran pantalla consiguiendo, además, el éxito de taquilla que ninguna de las demás obras tratadas en el presente artículo o en el anterior: más de 131.000.000 $ en todo el mundo.


V de Vendetta comienza con una huérfana, Evey, acosada sexualmente por la policía de un estado totalitario que termina salvada por V, un misterioso disidente anarquista. Sin embargo, V resulta ser un “terrorista” que se dedica a destruir los bastiones simbólicos del gobierno con el fin de convencer a toda la población de lo despreciable de aquellos que los gobiernan. La trama de V de Vendetta se desarrolla en muchos niveles, pues es, en el plano individual, la historia de V luchando contra el sistema y la de Evey, que va comprendiendo paulatinamente el hostil entorno en el que ha crecido; en el plano colectivo, es el proceso por el que un pueblo enmienda el error de otorgar plenos poderes al gobierno para protegerlos de enemigos inventados. Hay que entender el componente distópico de V de Vendetta, pues lo que hizo Alan Moore con el guión de la novela gráfica y, por tanto, la adaptación al celuloide de los Wachowski, es llevar los vicios de la política y la sociedad de los ochenta hasta sus últimas consecuencias. El resultado es este Londres de un futuro a la vuelta de la esquina. El argumento de V de Vendetta contiene, pues, los siguientes elementos básicos de 1984:
-Un gobierno totalitario con un líder prácticamente omnipotente.
-Vigilancia exhaustiva de la ciudadanía para controlar su comportamiento.
-Manipulación de la información. Nótese cómo V, que en realidad es un disidente, es descrito por la televisión a la población como un terrorista.
-Empobrecimiento cultural.
-Rebelión de los protagonistas para escapar de la pesadilla totalitaria.


Esta película tiene un valor que va más allá de lo económico. Su éxito de taquilla en la primera década del siglo XXI, pese a ser una historia elaborada en la última fase de la Guerra Fría, demuestra que el mensaje de Orwell se extiende pasado el contexto soviético o nacionalsocialista. La advertencia de 1984, traspasada a V de Vendetta es un mensaje universal de alerta, un peligro que siempre habrá que tener en cuenta.


Además de estos dos largometrajes, el cine ha tenido en cuenta a George Orwell con elementos concretos de 1984, sin tener por qué basar todo el argumento en dicha novela. Ejemplo de ellos es la reciente Hijos de los hombres (2006), de Alfonso Cuarón. En futuro, de nuevo, no muy lejano, la Tierra ha sido devastada por pandemias, guerras y el caos. El Reino Unido contiene a duras penas el orden a través de un gobierno totalitario. Mientras tanto, la población se reduce sin freno, pues la contaminación ha provocado la esterilidad total en la raza humana. El nacimiento de un bebé en el seno de un grupo disidente marca el resto del argumento. El estado totalitario recluye en ciudades aisladas a toda la población de origen extranjero, lo que recuerda en gran medida las prácticas de la Alemania nacionalsocialista. El grupo disidente se enfrenta al gobierno para tratar de minimizar las consecuencias de estas prácticas políticas, si bien se ve sorprendido por el nacimiento del bebé. Una de las dirigentes chantajea al protagonista, Theo Faron, ex-militante de la resistencia y ahora servil funcionario, para encomendarle el cuidado de madre e hijo.


Hijos de los hombres requiere de por sí un análisis de todas las referencias incluidas en la película. Las procedentes del género distópico en general y de 1984 en particular son:
-La existencia de un gobierno de corte totalitario, en este caso de gran similitud con el de la Alemania nazi.
-La vigilancia de la actividad de la ciudadanía.
-La rebelión de un grupo contra las prácticas de la dictadura.

Basada a su vez en una novela distópica, Hijos de hombres de Phyllis D. James, esta película contiene elementos antiutópicos que no aparecían, o al menos no con tal intensidad, en 1984, como la enfermedad o la devastación nuclear. En cualquier caso, la influencia orwelliana como inspiración del margo argumental es intensa.


Durante 2009 España contó con el estreno de la adaptación dramática de 1984 de Tim Robbins. También existen rumores acerca de una tercera adaptación de la novela al cine. Se lleve o no a cabo dicho rodaje, el caso es que el presente artículo confirma que el interés de la obra de George Orwell sigue atrayendo la atención de cineastas en el siglo XXI, y no sin cierto éxito. Así, pese a que en 1984 existen numerosas alusiones a desmanes políticos de mitad del siglo XX que, por desgracia, se han extendido en el tiempo más de lo deseable, numerosos mensajes han adquirido un carácter atemporal que me hacen invitar a la siguiente reflexión: 1984 no es una parodia ni del nazismo o el comunismo totalitario; es una advertencia sobre el exceso del ser humano en la política y la inacción de la población, es una alarma sobre el poco autocontrol de los pueblos y el poder como droga. Sobre estos asuntos se ha escrito y filmado mucho, pero no hay que dar a Hitler o Stalin la exclusividad del tema. Siempre hay momentos para el exceso, y es nuestro deber evitarlos.



Autor: Ángel Galdón Rodríguez

Más en esta categoría: « La Última Ola Gattaca »

Y además...

38.jpg

C/ Celso Emilio Ferreiro, 2 - 4°D
36600 Vilagarcía de Arousa
Pontevedra (España)

Redacción: 653.378.415

[email protected]

Copyright © 2005 - 2020 Scifiworld Entertainment - Desarrollo web: Ático I Creativos

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Para conocer el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de cookies..