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El Alimento de los Dioses

el  Lunes, 03 September 2007 02:00 Por 

Aproximadamente por el año 1904, el autor H.G. Wells, genio de la ciencia-ficción indiscutiblemente, saco a la luz una de sus obras mas maduras con temas filosóficos y compromiso social. Su titulo The Food of the Gods, traducido al castellano como El Alimento de los Dioses. Esta magnifica obra perdura aún en el tiempo, lejos de modas o épocas, demostrando su autentico valor.

  • Póster: Póster
  • Titulo Original: The Food of the Gods
  • Año: 1976
  • Director: Bert I. Gordon
  • Guión: Bert I. Gordon
  • Reparto: Marjoe Gortner, Pamela Franklin, Ralph Meeker
  • Duración: 88 min.

Aproximadamente por el año 1904, el autor H.G. Wells, genio de la ciencia-ficción indiscutiblemente, saco a la luz una de sus obras mas maduras con temas filosóficos y compromiso social. Su titulo The Food of the Gods, traducido al castellano como El Alimento de los Dioses. Esta magnifica obra perdura aún en el tiempo, lejos de modas o épocas, demostrando su autentico valor.

H.G. Wells siempre dio una visión más amplia para sus obras que cualquier otro escritor de su tiempo, llevando las aventuras técnico-científicas de sus obras más allá, reflexionando finalmente sobre las consecuencias presentes y futuras de tales. Aquella fue la causa de que sus obras no hayan caído en el olvido.

La pregunta al problema de El Alimento de los Dioses es: ¿Qué ocurriría si la naturaleza se vengara de la humanidad, a través de una especie de agente químico, afectando y contaminando a todos los seres vivos del mundo?

Supuestamente nadie tiene la respuesta de un hecho que posiblemente ni ha ocurrido ni ocurrirá jamás, esperemos. Bert I. Gordon (Wisconsin, 1922), director, guionista y productor de cine, y fan indiscutible de Wells, decidió dar una respuesta, eso si, bajo su criterio y sus fantasías más personales. Gordon fue apodado “Mister Gigante” por sus peripecias en los efectos especiales de sus películas de los años 50s y 60s, tales como Los Cíclopes, El Gigante Ataca, La Guerra de la Bestia Gigante, La Espada Mágica, o La Aldea de los Gigantes, la primera de sus dos únicas incursiones sobre la novela de El Alimento de los Dioses de H.G.Wells. Fue una época dorada para este curioso director y sus innovadores efectos especiales en aquellos tiempos. Pasados once años de La Aldea de los Gigantes, y situado ya a mediados de los años 70s, Bert I. Gordon decidió plasmar su verdadera visión particular sobre, para él, la mejor novela de H.G. Wells. Así comenzó, El Alimento de los Dioses.

El Alimento de los Dioses (1976) es para muchos una película de culto, todo hay que decir que la película tiene tantos admiradores como tantos que la odian. O se la ama, o se la odia. Sin términos medios. Su trama es muy simple: Morgan, el protagonista y héroe indiscutible, y sus amigos van de caza un alegre mañana de primavera, en una remota isla canadiense, con sus montañas y muy poblada forestalmente. Allí son atacados por unas avispas gigantes. A raíz de la muerte de uno de sus amigos, Morgan decide volver a la isla y explorarla descubriendo que un extraño líquido que nace de la naturaleza misma agranda a tamaños descomunales a cualquier animal que lo tome, produciéndole además efectos violentos. La mayor amenaza son unas ratas que desgraciadamente ya lo han tomado. Morgan y una serie de personajes que por desgracia también han ido a parar allí, y en ese determinado momento, se esconden en un caserón cercano ante el feroz y mortal ataque de las ratas gigantes, dispuestos a sobrevivir y luchar por sus vidas.

Mensaje contra la guerra nuclear, violencia gratuita, terror y animales gigantes en cabeza del todo el guión (por aquellos tiempos, películas llamadas “eco-terror” (terror ecológico), todo esto y más quería plasmar Bert I. Gordon en su proyecto particular. Muchas son las películas que rondaban los cines por aquel momento tales como Spiders (1977), Piraña (1978), Frogs (1972), El Día de los Animales (1976), Encuentros en la Cuarta Fase (1974), Hormigas (1975)… tantas y tantas que ningún gran estudio deseaba realizar ninguna. Bert I. Gordon dio con la American Internacional y pudo hacer El Alimento de los Dioses, una película de bajo presupuesto, y con cierto aire de serie B. Su estreno fue el 18 de Junio de 1976 (en España se estreno en los cines por el verano de 1977). Consiguió la calificación para mayores de 18 años debido a su extrema violencia, terror, escenas sangrientas y de violencia explicita (gore).

Bert I. Gordon nunca fue un realizador prometedor, pero intento llevar genialmente a cabo su película. Muchos cineastas y críticos aún no entienden el porqué La Aldea de los Gigantes posee similares y quizá mejores efectos especiales que El Alimento de los Dioses. ¿Quizás no poseía el talento necesario? ¿Quizás pensaba que aún estaba en su querida época dorada de los años 60?. Nadie pudo comprenderlo en su día y nadie podrá comprenderlo mucho menos hoy. Lo malo de todo fue que la película muy poquito tiene que ver con la novela de H.G.Wells y más bien fue una asombrosa adaptación “trash”. El resultado es una entretenida película de ciencia-ficción en toda regla, muy semejante a las geniales, La Noche de los Muertos Vivientes y también de Zombie de George A.Romero. En concreto a lo respectivo de que unos individuos quedan aislados en un determinado lugar sin salida y deben luchar por su vida contra lo desconocido. Lo mas atractivo, es la acción sinfín y las escenas sangrientas. De todos el guión, la historia y los diálogos son bastantes aceptables en comparación a otras películas de serie B de aquella era, o cualquier telefilme de los de hoy. La localización única fue en Bowen Island, Canada, un bonito paisaje montañés lleno de calma, árboles, y naturaleza.

El casting de los actores fue muy criticado en sus días, todo hay que decir que la película fue polémica desde su rodaje, estreno y largo tiempo después.

El Alimento de los Dioses cuenta con la presencia estelar de Ida Lupino, gran actriz hollywoodiense participe en su declive artístico en además de esta, películas “eco-terror” como El Enjambre, o Tentáculos, y también de secundarios como Pamela Franklin (La leyenda de la casa del infierno), Ralph Meeker (Doce del patíbulo), Belinda Balaski (Aullidos). El papel protagonista recayó en Marjoe Gortner. Uno de esos muchos que nacen con estrella y que llegados a un punto de su vida, se estrellan.

Hugh Marjoe Ross Gortner, ya difícil tanto de pronunciar como de escribir, llamémosle Marjoe consiguió ser el ministro de orden más joven del mundo, para posteriormente predicar la fe de la Biblia eventualmente como evangelista falso (de ahí su nombre en combinación de "Maria" y de "José"). En su adolescencia, desilusionado con lo que él mismo consideraba un engaño enorme, se retiró de la escena religiosa. Decidió mejor actuar en el cine. Tras pasar por televisión en diferentes proyectos, y formar un grupo de rock, tuvo la oportunidad de interpretar un personaje de malvado en Terremoto (1974) junto a Charlton Heston, siendo este su personaje más recordado, dado que su vida tanto artística como personal fue un fracaso desde el principio hasta su hundimiento. Marjoe interpreta curiosamente, muy bien el personaje de héroe en El Alimento de los Dioses, para suerte o por desgracia, él siempre será el héroe de la película, y nadie podrá cambiar ya eso.

Los efectos especiales de la película son realmente aceptables en vista de su época y su presupuesto limitado. El logro más interesante son las miniaturas y todo el trabajo que tuvo que llevar el montaje y realización de todo aquello. Los efectos especiales en algunas escenas quedan muy pobres, pero resultan efectivos en toda la película, a destacar el ataque masivo de las ratas a los distintos personajes de la película, que se realizo por lo visto con una especie de peluches de plástico con pelo con forma de cabezas de rata gigantes, muy bien caracterizados. Una pena que el ataque se repita siempre de la misma e idéntica forma durante toda la película, con sus primeros planos, movimiento sinfín, y sonido estremecedor. La escena más sangrienta o gore de toda la película es a mí entender el ataque de los gusanos gigantes al brazo del personaje interpretado por Ida Lupino. La violencia ejercida en los tiroteos a escopetazo limpio hacia las ratas en cualquier momento de la película es impresionantemente gore y adictiva. La asociación de animales, muy afamada en su día por ir de película en película preguntándose sobre la violencia real ejercida sobre los animales, tal el caso de Holocausto Caníbal o Apocalipsis Now, también dio que hablar en El Alimento de los Dioses, dado que el realismo en los disparos a las ratas es impresionante.

Todo un gran efecto especial muy utilizado posteriormente en los años 80; disparar directamente balines de pintura roja, estilo paint-ball. El efecto especial mas recordado por cualquiera que haya visto la película es y será el de la hilarante escena del gallinero y el ataque del gallo gigante, sin lugar a dudas. El mas pobre, ridículo y peor realizado, el de las avispas.

Bert I. Gordon quiso plasmar un verdadero significado final a la película, muy fiel al estilo de la novela, y para ello hizo una conclusión de la película para muchos con un final abierto. Pero no fue así, ¿por qué sino que demonios pinta el personaje de la mujer embarazada y la escena del parto en la película?. La conclusión definitiva es que la venganza de la naturaleza nos afecta a todos los seres del planeta, y no hay solución alguna para tal rebeldía. Para colmo de males, el director Damian Lee realizo en 1989 una secuela directa, titulada aquí en España; Roedores: La comida de los dioses 2. Dicha película fracaso totalmente, a pesar de que poco tenia que ver con la novela y mucho menos como secuela oficial de su antecesora. Narra la trama de un accidente de un experimento científico sobre unas hormonas que causan agrandamiento de tamaño corporal. Como no, van a parar a unas ratas que además de crecer y crecer no tienen otra cosa mejor que hacer que causar el caos en un campus cercano.

 

CURIOSIDADES
Solamente 384.898 espectadores disfrutaron en el cine de esta película de culto aquí en España, obteniendo una recaudación de solamente 198.000 euros. La película de aquel año 1976, más valorada y premiada fue Taxi Driver, que recaudo 863.300 euros, con 1.414.000 espectadores, casi cinco veces mas que El Alimento de los Dioses.

En 1977 la Academia del cine de ciencia-ficción, fantasía y terror la nominaron para mejor película de terror del año. Compitiendo contra ella estaban las difíciles competencias de Brian DePalma con Carrie, Tobe Hooper con Trampa Mortal, y Richard Donner con La Profecía, entre otros. Aquel 15 de Enero ninguno de ellos ganó el premio, se lo llevo Pesadilla Diabólica de Dan Curtis basada en la novela de Robert Marasco.

A pesar de ser una película de culto esta considerada como una de las peores películas de la serie B. De hecho, esta inefablemente en el Top 10 de las peores películas de todos los tiempos.

 

 

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