Scifiworld

Hellboy 2: El Ejército Dorado

el  Martes, 26 August 2008 02:00 Por 
Hellboy aterriza en nuestras pantallas con el objetivo de sobrevivir a la ardua batalla de superhéroes que llevamos viviendo este verano. ¿Conseguirá el demonio rojo plantarle cara al todopoderoso Caballero Oscuro?

Cuatro años después de la primera aparición en cines de Hellboy, personaje de cómics creado por Mike Mignola, Guillermo del Toro presenta una secuela para la que vuelve a contar con todo el cast de la anterior entrega. Ron Perlman se enfunda así por segunda vez en las vestes del rojo justiciero, acompañado de sus fieles compinches Selma Blair y Doug Jones.


Pero mucho ha cambiado Del Toro desde aquella primera incursión al particular mundo del superhéroe, y más allá de sus personajes y ciertos lugares comunes argumentales, poco o nada tienen en común aquélla con este "Hellboy 2: El Ejército Dorado".

Y es que, más bien, la película que nos ocupa parece una excusa del director mexicano para dar rienda suelta a sus pasiones, terrores y obsesiones, y no por nada resulta del todo menos descabellado paragonarla a su obra maestra (para todos menos para mí) "El Laberinto del Fauno".


Así pues, esta es una historia del choque entre fantasía y realidad, empeñadas en dominarse la una y a la otra al tiempo que se dan la espalda. Como si de los Hombres de Negro se tratara, Hellboy y sus compañeros siguen trabajando a escondidas, ocupándose de problemas de los que los humanos ni quieren oír hablar, referentes a auténticos mundos paralelos que coexisten con nuestra realidad. Es precisamente cuando la frágil línea que los separa pretende ser quebrada por lo desconocido, cuando el equipo de héroes entra en acción, siendo en seguida borrados de la imaginación humana a base de mentiras y tapaderas gubernamentales, muy a pesar del diablo rojo, ansioso por integrarse en la sociedad humana y de paso ver reconocido su trabajo como salvador.
Ahora, una fuerza ancestral y devastadora personificada en el maléfico príncipe Nuada (Luke Goss) requiere de nuevo los servicios de Rojo, Liz (Blair) y Abe (Jones), pues amenaza con acabar con el mundo a través del ataque de un poderoso e indestructible ejército que espera en letargo las órdenes de quien consiga hacerse con los tres pedazos de la corona del rey Balor.

A diferencia de lo hecho en la película que le valió el Oscar, en esta ocasión Del Toro se aleja de minimalismos y, consciente de lo que requería la saga, opta por la espectacularidad y el surrealismo como constantes referencias. De hecho, casi podría decirse que es la misma historia de "El Laberinto del Fauno" vista desde el otro lado, desde el universo fantástico.


Así, prácticamente cada escena está plagada de personajes deformes, rocambolescos o estrafalarios, maquinarias imposibles y estructuras de ensueño, llegando a su máximo esplendor en la secuencia del mercado troll, de claras referencias al planeta Tatooine de saga galáctica de George Lucas.
Por tanto, quedan sobradamente patentes todos y cada uno de los tics de un director empeñado siempre en innovar visualmente a base de diseños de producción (casi) nunca vistos. Desde insectos/hadas devoradores de cuerpos a goblins mutilados, pasando por una Muerte de sospechoso parecido al monstruo sin ojos (o más bien, con ojos en las manos) de la ya citada "El Laberinto...", se dan la mano en un ejercicio de planificaciones imposibles y montajes abrumadores, llegando a empachar a todo espectador que no se preste al barroquismo de las nuevas técnicas informáticas.


A este concepto se une el modo en que la acción del relato es tratada. El director de "Mimic" parece haber aprendido de los errores (para todos menos para mí) del "Hellboy" original y en esta ocasión, y pese a las restricciones presupuestarias, opta por la acción desenfrenada y presentada de manera más original posible.


Por tanto, siguen habiendo momentos para el desarrollo de personajes (delirantes las discusiones entre Liz y Rojo, absolutamente genial la escena con éste y Abe borrachos), pero se han reducido ostensiblemente, dejando su fuerza e interés en el propio carisma de cada uno de ellos y su acertado sentido del humor.


Y es que si en algo se mantiene fiel a la primera parte es en ese humor cínico y socarrón presente en el rudo protagonista, en el refinado compañero acuático y en la punzante Liz, a los que cabe sumarle tanto la siempre impagable aportación de Jeffrey Tambor como la incorporación del personaje Johann Krauss (con voz de Seth MacFarlane), un místico protoplásmico (!) alemán...

La primera impresión, por consiguiente, es la de encontrarse ante una película de lo más entretenida y divertida, simpática tanto si se es defensor de la original como si no. Sin embargo, yendo un poco más allá, no pueden pasarse ciertas lagunas que la convierten en una semidecepción (sobretodo tras haber visto la todopoderosa segunda entrega de "Batman Begins"). Y es que a nadie se le escapa que contaba con elementos que no han sabido ser aprovechados por el guión (el propio Del Toro), quedando en tierra de nadie y restando enteros a la valoración final.


Así, el enemigo de todo el cotarro resulta espectacular por sus movimientos de lucha cuerpo a cuerpo y con espadas o lanzas, pero no por el personaje en sí, completamente arquetípico y tan soso como la palidez de su tez. Y lo mismo vale para su hermana gemela, Nuala (Anna Walton), cuya relación con Abe podría haber sido explotada de manera mucho más profunda.
Y es que el problema parece radicar en el empeño de Del Toro por saturar la pantalla de personajes, todos ellos con un mínimo de importancia excesivo en numerosas ocasiones (la Muerte, el goblin mutilado, la abuela-troll...). De este modo, queda más que ostensible la diferencia entre protagonistas y secundarios, logrando una falta completa de interés por parte del espectador en referencia a los últimos, hasta el punto de convertirse en un auténtico aburrimiento sus conversaciones o discursos. Sensación que llega a su punto álgido en el clímax de la película, totalmente insípido y a todas luces desaprovechando lo que hubiera podido ser un antológico enfrentamiento entre el ejército (70 veces 70 soldados de hierro) y Hellboy & Co. y, por qué no, los humanos.

En resumen pues, "Hellboy 2: El Ejército Dorado" es una película más que aceptable y sobretodo cumplidora a su perfección de su condición de mero blockbuster. Sorprende y entretiene visualmente, y logra divertir gracias a su falta de seriedad (en más de una ocasión parece una parodia de sí misma). Sin embargo, a la que Del Toro se pone serio, mete la pata, cayendo en el tedio más absoluto (por escasa que sea, atención a la pedante, aburrida, e intrascendente conversación entre el diablo y el enemigo en lo alto de un hotel, durante la pelea con el Elemental fáunico), demostrando que tal vez debería dejar de vez en cuando las labores de guión a otro. Afortunadamente, se trata de momentos aislados que no llegan a molestar en exceso, pero sí condenan a la película a una intrascendencia indigna de uno de los superhéroes más interesantes del panorama actual.


Aunque también puede ser que la culpa de todo esto la tenga "El Caballero Oscuro"...

Medios

hellboy_2-tlr3.flv

Y además...

41.jpg

C/ Celso Emilio Ferreiro, 2 - 4°D
36600 Vilagarcía de Arousa
Pontevedra (España)

Redacción: 653.378.415

[email protected]

Copyright © 2005 - 2020 Scifiworld Entertainment - Desarrollo web: Ático I Creativos

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Para conocer el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de cookies..