Scifiworld

La tierra de los Tuertos Vivientes

el  Martes, 10 March 2009 01:00 Por 
"Spain is different", rezaba aquel viejo slogan que pretendía captar turismo internacional hacia nuestro pais. Y tan diferente, tanto que a menudo tenemos la sensación de que vivimos rodeados de personas muy cortas de vista. Al menos en lo que a distribución cinematográfica se refiere.
Acabo de terminar de ver “Diary of the dead”, del maestro Romero, y el primer y más primario impulso que siento en mis carnes es el de empezar a  comentar las excelencias de esta pequeña maravilla. Y es que, a fin de cuentas, el cine es el cine, y tanto al que escribe como a quienes va dirigido su artículo eso es lo que realmente les importa y les motiva: el amor al séptimo arte y más concretamente a este tan a menudo denostado género que tantas alegrías y decepciones nos ofrece. Es por eso quizá que debería dejar aparcadas a un lado mi frustración y mi impotencia y centrarme en el análisis de la que ya considero una de las mejores películas de terror de la década. No obstante, lo que me queda de moral me impide hacerlo, al menos no sin antes desahogarme un poco y cargar con artillería pesada las tintas contra esos ejecutivos de traje impecable y nulo sentido cinematográfico que posan sus lustrosos traseros en los sillones de despacho de las distribuidoras españolas.

Y es que, lejos de sentirme un privilegiado, lo que en realidad me siento es culpable. Culpable no por haber descargado la película vía emule, que aunque aparente justificar lo injustificable, en este caso creo que vosotros me entenderéis sobradamente. Y si no es así, que me tire la primera piedra el libre de pecado que posea en su videoteca una copia de “Diary of the dead” doblada al español y distribuida en España mediante cauces legales. Culpable, amigos, por el simple hecho de VER la película, cuando existen tantos aficionados en este país que aun no han tenido esa oportunidad y, lo que aun es peor, lo más probable es que no la tengan en un futuro muy cercano.

Creo que tachar de VERGONZOSA esta actitud de los distribuidores patrios es quedarse corto, máxime cuando estos chupatintas no sienten el más mínimo reparo ni rubor  a la hora de conceder luz verde a bodrios infumables del calibre de, por poner un ejemplo que habla por sí mismo, “Una conejita en el campus”, engendro que incluso disfrutó de su correspondiente campaña publicitaria en televisión.

Ingenuo de mí, yo ya empezaba a creer que aquellos tiempos de la España más casposa y cañí en los que ocurrían este tipo de cosas quedaron relegados al baúl de los recuerdos. Precedentes haberlos haylos, y los que como yo ya lleven algún tiempo en esto recordarán el caso de la película “The naked lunch”, magna obra de un David Cronemberg en pleno apogeo creativo de su carrera estrenada en 1988 y que no vio la luz en la piel de toro hasta …2008, o lo que es lo mismo, veinte años después de su realización.  Con semejante perspectiva y siempre contando con que la suerte esté de nuestra parte, quizá para 2030 ya podremos disfrutar por estos lares de “Diary of the dead”, así que no perdáis la esperanza, chicos.

¿Qué puede pasar por la cabeza de estos gurús de la distribución para que ocurran semejantes cosas? A saber, aunque si queréis organizamos apuestas: ¿Razones económicas? Probablemente esta sería la razón que con más énfasis defenderían los lumbreras calienta sillones, y aunque yo soy poco dado a manejarme con cifras, estimo que tampoco hace falta ser un genio de las finanzas para entender que una película de bajísimo presupuesto como esta no llegue a recaudar lo suficiente sin que sea rentable. Incluso si su estreno tuviese lugar exclusivamente en DVD, estoy seguro de que las cifras de recaudación amortizarían sobradamente el coste de distribución, e incluso reportarían beneficios. Ejemplos de cintas clasificadas como serie B que han triunfado en formato doméstico existen a patadas, muchas de ellas dirigidas y o interpretadas por completos desconocidos.

¿Escaso interés del público en el cine de género? Probablemente. Tal vez por esa razón las grandes productoras no dejan de apostar por el género fantástico en general y de terror en particular, invirtiendo millones de euros tanto en realización como en promoción y, huelga decirlo, en distribución. ¿Locos suicidas, idealistas del séptimo arte o simples derrochadores? Quizá la respuesta la tenga alguno de nuestros sabios distribuidores.

 Pero a fin de cuentas, y sean cuales sean las razones esgrimidas por estos impresentables, lo cierto y verdad es que al final los perjudicados siempre somos los mismos: los aficionados que nos gastamos siete euros en una entrada de cine, para salir de la sala con cara de poker y maldiciendo por no haberlos invertido en dos cañas y una tapa de mojama , mientras que auténticas joyas como la que nos ocupa permanecen durmiendo el sueño de los justos a le espera de tiempos (y distribuidores) mejores. La falta de respeto que denotan estos señores hacia los espectadores, el género fantástico y el cine en general nos ha privado en esta ocasión de disfrutar de una auténtica obra de culto, un George A. Romero en su estado más puro que consigue crear una película redonda, donde no solo se encuentra toda la esencia de los primeros títulos de la saga, sino que va mucho más allá. Romero alterna con maestría momentos de absoluto terror salpicados de casquería con otros en los que afronta sabiamente tanto denuncia social y política como drama humano, todo ello envuelto en una estética semi documental que ríanse ustedes de experimentos similares al estilo de “REC” o “Cloverfield”. Una verdadera gozada para los sentidos que, haciendo honor al maestro, nos ha sido vetada en esta “tierra de los tuertos vivientes” en la que vivimos.

Medios

diaryofthedead.flv

Y además...

47.jpg

C/ Celso Emilio Ferreiro, 2 - 4°D
36600 Vilagarcía de Arousa
Pontevedra (España)

Redacción: 653.378.415

[email protected]

Copyright © 2005 - 2020 Scifiworld Entertainment - Desarrollo web: Ático I Creativos

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Para conocer el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de cookies..