Scifiworld

Un problema de premura: Las crónicas de Spiderwick

el  Jueves, 20 March 2008 01:00 Por 
Análisis de la nueva película basada en una obra literaria de fantasía: "Las crónicas de Spiderwick".

Y dice el refranero español: “No por mucho madrugar amanece más temprano”. Mark Waters, que desde luego no es español, se ve que el concepto subyacente ha dicho proverbio (por ponernos estupendos) no le ha calado muy hondo. “Las crónicas de Spiderwick” no es una mala película; es más, si la comparamos con engendros del calibre de “La brújula dorada” resulta ser una propuesta más que agradable, tópica, pero divertida. La desgracia es que de no correr (volar más bien) tanto como corre, estaríamos hablando de una de las mejores películas del género infantil reciente. Bueno, de no correr y de haber contratado, o al menos dirigido con más maña, a su verde —como una lechuga o como toda una huerta— estrella masculina.

Y no es la historia, precisamente, lo que destaca en “Las crónicas de Spiderwick”. Una casa antigua, un libro secreto que es más una ventana de papel viejo a un mundo de fantasía y tres hermanos enfrentados a los malévolos designios de un villano de excepción (Nick Nolte, señores, no estamos hablando precisamente de un cualquiera) en aras de salvar el mundo mágico en peligro y su propia unidad familiar.

El caso es que, y uno sospecha que todo lo bueno en este aspecto viene directo de la saga novelesca (lo confirmaremos en caso de haber segunda entrega), siendo una historia simple y tópica tiene digamos la “artesanía” necesaria para contarla con gracejo, las pinceladas justas de ingenio en las situaciones como para despertar esbozos (no mucho más, por supuesto, pero sí esbozos) de esas emociones básicas primarias ligadas con el género infantil: miedo, alegría, tristeza, sorpresa...

Sorpresas, para que engañarnos, no hay muchas. La trama transcurre por los derroteros esperados pero sin las arritmias narrativas que lastran a muchas producciones de este corte (con “La brújula dorada” a la cabeza de los despropósitos); si uno quiere buscarle un gemelo a esta producción (y teniendo en cuenta que a nivel de ambientación son universos divergentes) probablemente “Las Crónicas de Narnia”, por la simple efectividad de su historia, sería el pariente más cercano en cuanto a la calidad que uno deba esperar de su argumento. Y entonces, ¿What is the problem, Dear Watson? La dirección y, oh sí, no nos olvidemos de él, el actor.

En cuanto a la dirección de Mark S. Waters, decir ramplona es quedarnos cortos. Como dice una de las personas con más seso cinematográfico que he conocido, aparte de sus extraordinarias virtudes humanas que se salen de lo que pudiera comentarse en éste o cualquier otro artículo, la lente de Mark se encuentra “más seca que una mojama”. Estéril, vacuo, vacío y no sin errores de bulto. Los peores: los flashback. No hay mejor forma de aniquilar el misterio de un personaje, a priori, interesante como Arthur Spiderwick (aún por encima, interpretado por un superdotado como es David Strathairn; ¡oh dios, cómo olvidar su papel en “Buenas noches y buena suerte”!) que plantarnos una voz en off y unos flashback con filtro sepia (hay que jo...robarse) para contarnos el pasado del susodicho.

Además, el ritmo de la película está completamente descompensado, sobreacelerado, como si al pobre de Mark se le hubiera metido un duendecillo en los pantalones y estuviera untando paté de guindillas allí donde no da el sol: ¡¡Acaba pronto, acaba pronto que me muero!! Ayyy, jesús. Es que no se pueden contar las cosas así. La lección fundamental de la fantasía, más con un público tan exigente y experto en la materia como el de hoy en día, es que el director no puede delegar toda la sorpresa en sus efectos especiales, porque es que ya no sorprenden. La clave es interesar al espectador en los personajes y después, D-E-S-P-U-É-S, introducir los elementos fantásticos. Pero nada, Waters lo suelta todo de corrido, como la lista de los reyes godos. Si la hubiera cogido Spielberg...

En su descargo hay que decir que filma las escenas de acción con un buen pulso narrativo y que hay una escena, en realidad una escena y un par de momentos, extraordinaria: el vuelo del grifo en cuestión con los niños a su lomo. Si a ustedes les gustó la extraordinaria escena de Cuarón en “Harry Potter y el Prisionero de Azkaban” ésta no es mejor; pero se le acerca mucho. Además de esta gran, e inesperada, todo hay que decirlo, escena, el fantástico diseño de las sílfides —dientes de león con rostro de rasgos élficos— da juego para algunas escenas de una belleza lírica muy apreciable. De hecho, todo lo que se refiere al apartado de los efectos especiales es de quitarse el sombrero. Y barrer luego el suelo con la calva.

Azotado el director, pasemos al actor. Y, sí, es joven; pero debemos azotarlo igualmente, porque si uno ya ha pasado por la batuta de Burton, “Las crónicas de Spiderwick” debería ser un picnic, algo tan sencillo como quitarle el caramelo a un niño. Pues bien, a Freddie Highmore, el chocolateado Charlie de la no menos chocolateada “Charlie y la fábrica de chocolate”, recibe un severo correctivo del resto del reparto. De hecho, su compañera de reparto y hermana en la ficción, Sarah Bolger, no deja de lanzarle balones para que el chaval reaccione; pero se le estrellan uno tras otros en una cara de cartón piedra con dos expresiones: panoli y muy panoli. Aún por encima, el bueno de Freddie se las tiene que componer con no uno, sino dos papeles. Y ya imaginarán, dos papeles, dos caras, dos panolis.

En fin, que “Las crónicas de Spiderwick” es un podía ser PERO... Pero, pero; pero nos quedamos compuestos y con un aprobadillo, no raspado, pero lejos del notable. Y había material para un sobresaliente. Oh sí, ya lo creo que lo había.

Medios

spiderwick_trlb.flv
Más en esta categoría: « Transformers La Última Ola »

Y además...

49.jpg

C/ Celso Emilio Ferreiro, 2 - 4°D
36600 Vilagarcía de Arousa
Pontevedra (España)

Redacción: 653.378.415

[email protected]

Copyright © 2005 - 2020 Scifiworld Entertainment - Desarrollo web: Ático I Creativos

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Para conocer el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de cookies..