Scifiworld

Stargate Atlantis, la odisea interminable

el  Lunes, 28 April 2008 02:00 Por 
Artículo sobre una de las series más entretenidas y geniales de la ciencia ficción actual.

Me ocurre que de tanto pensar sobre algo al final no sé ni qué decir, así que por ello intentaré ser sintético en este artículo, y mostraros breve y resumidamente dos cosas: lo qué es la serie de la que vengo a hablaros, Stargate Atlantis; y por último, lo qué es para mí, lo que ha significado y lo que le guardo muy adentro, con cariño.

Stargate Atlantis es un paso más allá de Stargate SG-1, que es, por decirlo de algún modo, la serie que dio inicio a tal ficción. Yo en particular no he visto nada de esta última. Fue ya hace algún tiempo cuando me hablaron sobre Atlantis, y desde entonces estuve enganchado a ella, disfrutando de sus personajes y sus historias, de su espectacular sentido de la aventura y la atracción evasiva. Vengo a decir esto para que sepáis que no es necesario haber visto aquélla para poder disfrutar con ésta; son historias que, aunque puedan tener algunos vínculos y estén la una con la otra conectadas, se definen como autoconclusivas e independientes, con distintos repartos de actores y músicas y demás parafernalia cinéfila.

Así que Stargate Atlantis tomó un nuevo rumbo para suceder a su origen, trasladando el espacio a una nueva galaxia. Pero todo comienza en otra, cuando un grupo de científicos deciden buscar la ansiada y legendaria ciudad de los Antiguos. Conocen por medio de algunos progresos que ésta puede estar escondida en otra galaxia muy lejana: Pegaso, y sólo podrán acceder a ella a través del Stargate, que consume, y más para esta ocasión, una extraordinaria cantidad de energía. De igual modo lo harán, a través de la llamada 'Expedición Atlantis', capitaneada por la Doctora Elizabeth Weir, que acompañada del siempre fantástico e indeciso Dr. Rodney Mckay y el Dr. Daniel Jackson, emprenderán una aventura de la que tal vez no puedan volver jamás.

Al grupo se unirá el Mayor Teniente-coronel John Seppard, interpretado por el actor Joe Flanigan que a mí, particularmente, es uno de los personajes que, entre tantas cosas, me ha mantenido enganchado a sus aventuras. Su particular sarcasmo y su continua ironía harán gala durante cada capítulo –en algunos más que otros– sin resultar pedante, porque es totalmente creíble, y se hace amable y simpatiza con nosotros. En realidad, cada uno de los personajes tiene un rol como oficio, por así decirlo.

Así encontraremos a Elizabeth, la metódica mujer que lucha por estar en el mando aun a pesar del machismo de otros militares, de talante expresivo y digna presencia en el escenario; o a Ronon, el cual se unirá más adelante a la odisea, el "ogro", el fuerte, el poco inteligente pero atractivo personaje rudo y vengativo (reconozco que al principio no tragué a este personaje); al Dr. Carson Beckett, médico oficial de la nave y, por tanto, bondadoso y cuidado con su lenguaje y sus ideas; y también veremos al ya mencionado Dr. Rodney Mckay, obsesivo, neurótico y, ante todo, un genio (y por ello, en la mayoría de las veces, incomprendido); o a Teyla Emmagan, una mestiza atractiva con extraños poderes que cautiva por ser no sólo mujer bella, sino guerrera y directa, amable y sencilla... Estos son algunos de los personajes, de los roles que iremos viendo a medida que avanza la serie, y no es por ello menos creíble o desagradable, pues como dijo Eliot para la literatura (acaso al final todas las artes son lo mismo, o al menos sus propósitos): "el arte de la literatura reside en conseguir que el lector adopte ante lo que lee una actitud de “voluntaria suspensión –o cancelación- de la incredulidad” (willing suspension of disbelief): el reto que debe superar un buen escritor es conseguir que el lector acepte las reglas del texto que se le ofrece, sean éstas las que fueren".

Así que, nos los creemos. Y desde entonces, disfrutamos de cada espectáculo que nos ofrecen. En esta serie los efectos especiales (según he oído y leído en referencias), están mucho más conseguidos que los de Stargate SG-1, y a menudo las escenas y las aventuras, por todo ello, resultan más verosímiles en su ficción. Recuerdo que desde el principio una añoranza terrible se adueñaba de mí mientras contemplaba a aquellos viajeros que descendían hacia mundos nuevos, como aventureros que se precipitan hacia un destino que aún no conocen y, por ello, nos resulta tremendamente entretenido. Es una serie que atrapa y engancha, que se mete en tu corazón y desde entonces la adoras o, al contrario, la encuentras repetitiva e inverosímil, estúpida y hasta pueril. Yo, por supuesto, estoy en el primer grupo; pero reconozco que puede ser uno de estos proyectos de odios y amores, de manos prestadas o de guantazos con la mano abierta. Yo me hago cristiano y presto mi mejilla para que me golpeen por ver esta serie (espero que hayan seguido la metáfora y no me tomen con literalidad).

Es una serie cíclica, es decir, normalmente cada capítulo empieza y acaba con el clásico sistema aristotélico de ‘inicio, nudo y desenlace’, y suelen resolverse siempre tal como esperamos. Pero por ello, como ocurre con todas estas premisas, el carisma de este objeto está en creérselo; es decir, en disfrutar de la aventura y no en la lógica de un final sorpresivo (que también los hay) o de un principio muy distinto al común. Atlantis, a pesar de estas insignificantes características que he dado así, tan perezoso y ligero, posee un atractivo poder de seducción, de suspense y de misterio. La ciencia ficción aquí juega con todo: desde la filosofía de si está bien crear (y usar) clones, hasta tratar temas peliagudos como la eutanasia, los viajes por el espacio-tiempo, el choque entre civilizaciones distintas, y mil y un debate más sobre los que la ciencia y la humanidad han estado siempre conversando. También, por supuesto, sobre los clásicos, la serie trata sobre el amor y la amistad, sobre la venganza y el odio; la serie juega con tus miedos y con tus sueños, con la capacidad de ambición de una persona, con el terrible deseo que se acaba convirtiendo en sueño o, por el contrario, en pesadilla, y también con los horrores a los que todos, desde pequeño y entre las sábanas, nos hemos enfrentado.

Los Wraith son los seres malignos que habitan este universo, esta galaxia adonde fueron (y nosotros también) a parar; fantasmas terribles y sin humanidad alguna que buscan cuerpos humanos para apoderarse de su energía vital con tan sólo tocarlos, dejándolos, literalmente, viejos y decrépitos. Y, si llegas tarde, también muertos. Pero muchas sorpresas nos aguardan en estas aventuras; alianzas, conversaciones entre el mal y el bien y, sin duda alguna, evasión como punto de partida y de llegada. Los Wraith no son más que un aliciente, después de todo lo dicho, para adentrarse en esta ópera espacial, en esta batalla épica de dimensiones increíbles y, por tanto, universales. La aventura comienza aquí. Tú eres quién decide el próximo paso.

 

Y además...

37.jpg

C/ Celso Emilio Ferreiro, 2 - 4°D
36600 Vilagarcía de Arousa
Pontevedra (España)

Redacción: 653.378.415

[email protected]

SFW Internacional

Copyright © 2005 - 2019 Scifiworld Entertainment - Desarrollo web: Ático I Creativos

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de los usuarios. Para conocer el uso que hacemos de las cookies, consulta nuestra Política de cookies..